18 de 06 de 2012

¿Mujeres con crisis de los 40?

Tanto se habla de la crisis de los 40 en los hombres, que de verdad pensé que nosotras no sufríamos una cosa como esa, pero me equivoqué. Hasta que una amiga me dio la bienvenida, medio en broma, medio en serio, al ‘viejazo’.

Y es que me he sentido extraña estas últimas semanas, como cuestionándome todo, evaluando hasta lo más mínimo. Y si bien me quedan unos poquitos años para los 40, al parecer esta etapa está recién comenzando y hago un alto ahora para replantearme la vida… cuando me acerco a la mitad de ella.

Pamela se siente igual. Quiere hacer un cambio en su vida, importante. Y es que se siente estancada, como si su vida girara en círculos sin un destino claro. “Creo que en alguna parte perdí esa euforia por vivir. Esa sensación que las cosas te emocionan tanto que hasta llorarías de pena o de alegría. Llega el lunes y me levanto para hacer lo mismo. Y llega el viernes y me acuesto para hacer lo mismo. ¡Quiero un cambio!”, me dice mientras saborea un pisco sour en una de esas conversaciones profundas que se dan entre las minas en situaciones de minas.  Y yo me recuesto en el sillón y le cuento que tengo ganas de plantearme nuevas metas, nuevos desafíos. De volver a sentir ese cosquilleo de las experiencias nuevas, de los logros alcanzados. Y que quiero proyectar mi vida en términos de salud, de cómo llegar mejor a la vejez, de no haber olvidado en el camino la diversión, el hobbie y hasta el ocio.

Ella enciende un cigarro y me asegura que en alguna parte del camino se olvidó de ella. Que se centró en ser madre, esposa y trabajadora, a acumular cosas y olvidarse de lo que la motivaba a disfrutar de otras que hoy no tiene. Y respiramos hondo, casi como un suspiro acallado, como con nostalgia. Y Sofía nos mira sonrientes… “es justamente lo que le llaman ‘La Crisis de los 40’”. Y me asusté.  Porque pienso que estoy comenzando a dar mis primeros pasos en este replanteamiento y no sé con qué me encontraré. Aunque estoy segura que he vivido intensamente cada momento y que he tenido grandes alegrías. Pero quiero capturar mi esencia de querer más, más emoción, más hambre de desafíos, más sensación de estar viva, de los pies a la cabeza.

Entonces me despojé del miedo a esta tan vapuleada “Crisis” y la vestí de oportunidad, de plantearme el objetivo de llegar a la plenitud personal y laboral. De reflexionar más, de darme tiempos para disfrutar de cosas nuevas, de buscar espacios para las amistades y no consumirme tanto por el trabajo. De disfrutar, de pronto, más de los momentos con mis hijos, por simple que estos sean. De enfocarme y retomar el ejercicio para llenarme de energía y aire del bueno. De generar yo las instancias románticas que tanto le reclamo a mi marido. Quizás de cocinar más, porque me relaja. De salir a caminar sólo para mirar donde vivo. De regalonear más con mis papás, de hablar más con mi hermano…En fin, tal como dicen los expertos, ‘nunca es tarde’ para comenzar de nuevo o vivir más a concho. Bienvenida ‘crisis’, bienvenido ‘crecimiento’.

4 comentarios

Brida

20 de septiembre de 2013

Hola Chicas, yo tengo 46 y se que soy muy afortunada, tengo un lindo hogar, tengo trabajo, casa, salud, pero he perdido las ganas de hacer las cosas, no me provoca nada, todo me da fastidio, solo quiero estar literalmente "echada" no me animo a hacer cosas diferentes, esta afectando mi trabajo por que no me provoca hacerlo.. ya estoy en crisis y no tengo la disposición de fijarme metas u objetivos... No se como motivarme HELP !!!!

sandra

18 de marzo de 2013

hola, espero alguien me conteste, estoy mal, desconforme con casi todo, reconozco lo afortunada que soy al tener la familia que tengo y que gocemos de buena salud los cuatro. pero no me gusta el trabajo que tengo no me hace sentir satisfecha, me duele la panza consaber que tengo que ir, me pongo mal, me encierro y me deprimo, pero no lo puedo dejar por que con mi marido tenemos compromisos economicos que no puedo dejar de pagar. y no se que hacer , trabajo y por las deudas que asumimos es lo mismo que no trabajara, vivimos apretados como cuando no lo hacia. y cuando discutimos con mi marido me dice cosas que no creia que las veia de la manera que dice, salen reproches que no pense que iba a escuchar. me siento como si tuviera que conformame y dejar de soñar :(

Ma Eugenia

18 de junio de 2012

La verdad Karen está muy cierta tu nota, salvo que a mi me está pasando a los 36 años.. plop !! me queda bastante...para los 40.... Yo estoy en la mejor etapa de mi vida, tengo un marido maravilloso el cual estoy muy enamorada, tengo 2 hijos muy sanos y maravillosos, tengo un trabajo que me encanta, todavía me falta más por llegar a la cima, pero no importa, siempre es bueno tener más metas que conseguir, pero en lo personal estoy con gusto a poco, quiero tener un poco de libertad aunque sea unos minutos o unas horas, poder disfrutar más de mis amigas, que a ésta edad son pocas pero vale la pena tenerlas, disfrutar como dices tú el romanticismo con mi marido..la verdad uno vive a mil para lograr estrellas personales pero uno no se da cuenta que la vida pasa volando y nos estamos perdiendo de lo más valioso!! sonreír, y ver que la vida es bella y sentirse plena y feliz por dentro y por fuera... Grande Karen por tus notas que nos llega mucho!!!

Vanessa

18 de junio de 2012

Creo que las crisis son las mejores instancias para el crecimiento personal, sino seríamos meros espectadores y no verdaderos protagonistas de nuestra historia.

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