04 de 03 de 2011

Dar más de lo que se recibe


Estoy condenada a dar más de lo que recibo y, por lo mismo, hacer el papel de loco muchas veces.

Y si bien me pasó en algún momento en las relaciones amorosas, tengo actualmente un máster en este tema con las amistades. Tengo sólo una amiga que es mi partner al 100 por ciento. En la que me puedo apoyar y a la que presto el hombro siempre. La que me entiende y comprendo. La que no se enoja si pasa una semana sin llamarla y la que me llama cada diez días sagradamente. La que sabe hasta por mi voz si estoy bien o mal, y con la que tengo a ratos hasta una cierta conexión telepática que nos sorprende. Pero lo que es la mayoría…

Tengo ‘amigas’ que conozco desde 5to básico y que abandonaron la amistad a la suerte, sin siquiera un llamado de por medio, un mail o hasta un mensaje por Twitter. Es más, a una la fui a ver hasta La Serena para volver a estar con ella, y ella ni siquiera era capaz de mover un dedo por mí. Tonta yo que me esforcé tanto… Lo curioso es que hace un mes me la encontré en un asado de curso de colegio y ella me preguntó que por qué había dejado de ser su amiga… PLOP. E insistió en no entender por qué no me vio más. ¡¡Pero no me buscó nunca!!
Hace unos días me volvió a pasar lo mismo. Una amiga desde hace unos años no pudo entender mi queja de que mi relación con ella era sólo de dar sin recibir. Es más, se enojó y me dijo que yo tenía que quererla tal como era. O sea, no puedo medir modificaciones…
Pero me niego a eso. A mis 36 años no necesito amistades en las que me desgaste entregando atención, cariño, etc., y saber de la otra persona sólo cuando YO hago algo o cuando les pasa algo tan heavy, que me convierta en sicóloga en fracción de segundos.
Por ejemplo, mi casa siempre está llena de gente. Pero si yo no organizo algo, esa gente no se junta. Menos si se trata de otra sede que no sea mi casa.
Mi cuñada, por ejemplo, no ve a su ahijado a menos que yo se lo lleve directamente a su puerta. De otra forma no habla con él, no lo ve y menos sabe de sus avances.
Con todo mi historial, estoy segura que elijo mal en mis relaciones humanas. Por eso, estoy pensando seriamente en quedarme con la amistad de mi amiga de toda la vida, mi amistad con mis padres y mi marido y pare de contar. Era cierto lo que decían cuando era chica… al final de la vida, el núcleo de amigos se reduce a su mínima expresión y te deja sólo lo justo y necesario, lo mejor.

11 comentarios

Mary

16 de marzo de 2011

¡No pensé que existiera otra persona a la que le pasara lo mismo!. En lo personal ha sido un temón en mi vida el aprender a colocar límites con los otros y el empezar a demandar reciprocidad en la amistad. Por este motivo he "dejado" a harta gente en el camino, siendo un par de ellas amigas muy cercanas (ahora ex). Lo que mi experiencia me ha indicado es que es importante tener claridad acerca de quiénes somos y las condiciones -por así llamarlas- de la amistad. Es decir, qué deseamos y podemos dar, así como qué es lo que esperamos recibir. En lo personal, me pasaba que me entregaba demasiado rápido y a fondo con mis "amigas", sin reparar en cómo me sentía al respecto, o cuáles eran mis necesidades. Al final me di cuenta de que mi necesidad imperiosa de ser querida -innata en los seres humanos- me estaba haciendo transar en aspectos que no lo eran, haciéndome infeliz eventualmente. Lo positivo es que en la medida en que uno madura, aprendiendo a quererse, se es capaz de "superar" este tipo de relaciones; y, de manera impercetible, uno empieza a rodearse de nuevas personas maravillosas, que están en sintonía con uno. Es importante escuchar tu instinto, siendo cautelosa al momento de conocer a una persona, yendo paso a paso, no engañándose por primeras impresiones; y también (por qué no) dando oportunidades para que el otro propicie instancias de encuentro. Si no lo hace ¡ella se lo pierde!.

Lichi

08 de marzo de 2011

El tema de las amistades es bastante complejo. Este verano recién le tomamos el peso con mis amigas del colegio, el imperio de amistad que hemos construido durante al menos 15 años... nos vemos re poco, porque una de ellas estudia en stgo y nosotras dos en valpo, es increíble el paso del tiempo y como cada año nos seguimos juntando y nos seguimos riendo de las mismas estupideces que nos reíamos hace 10 años... es bello contemplar una amistad que el destino te la regala... las conexiones se hacen con las personas adecuadas... amo a mis amigas por sobre todas las cosas. He conocido a un par de personas que tienen como tergiversado el tema de la amistad, al menos como nosotras lo vemos, ellos están a años luz de conseguir una amistad real. La felicidad real es la compartida... por eso creo que conseguir amigos reales es una bendición. Saludos a todos y que viva la amistad!

Mabel

05 de marzo de 2011

Me identifico completamente con Karen. Tengo pocas amistades, pero intento cuidarlas y hacer lo mejor posible para que mis amigas se sientan bien. Y cuando creo que soy la mejor amiga las amigas desaparecen sin explicación. Y se acuerdan de mis solo cuando necesitan donde llorar, otra para que le ayudara a encontrar pega, a otra para que le ayudara a arreglar el computador, para que la ayudara a postular a la U o para que le consiguiera permiso con sus papás. Distintas situaciones en distintas épocas de la vida, pero finalmente sintiéndome la tonta útil. Creo que debo bajar mis expectativas de las amistades, y hacer cosas para cultivar la amistad porque me nace y no porque espero que la otra persona haga lo mismo por mi.

Ale

05 de marzo de 2011

Debe ser porque soy bien ermitaña, pero me ahogan esas amigas que viven pendientes de mi. Lo pienso y en realidad, no sé quién llama y quien propone juntarse, sólo lo hago. No me quejo ni se quejan. Alguna vez alguna alegó, pero ahora no tengo ese problema por ningún lado!

ALEJANDRA

05 de marzo de 2011

A lo largo de la vida uno va aprendiendo quienos nos quieren de verdad y es asi como nuestro circulos de amistades se va achicando porque uno se va quedando con esas amigas que sabemos que son incondicionales,que podemos contar con ellas siempre ,con las que tenemos esa conexion que va mas alla de todo y si hemos tenido la oportunidad de tener un amigo sabemos lo ricos que somos y lo importante que es,por eso lo cuidamos protejemos y todos los dias regamos con nuetro afecto para que la mistad perdure por siempre

Karen

04 de marzo de 2011

Ale, no me refería a rememorar la época del colegio, sino que simplemente, como dicen aquí, ponerle ganas. No puede ser que una amiga sólo te vea cuando tú vas en su búsqueda o cuando organizas cosas en tu casa. Porque entonces es flojera. Le gusta estar con una, pero no quiere hacer nada para lograrlo. Y no me parece. Yo tampoco tengo tiempo para llamarlas todos los días y no lo necesito. Pero es una para acá y otra para allá. No tan cuadrado, pero que al menos se note cierto equilibrio. El sentarse a que te amen, me parece al menos una frescura. Y que se quejen de que me alejo por ello, de doble frescura. Jajajaja.

Shiky

04 de marzo de 2011

Debo reconocer que yo de esas personas q no llama mucho :( a veces me ha traido problemillas con alguna u otra persona pero he sabido mantener las amistades importantes. A mi mejor amiga la conozco dsde el colegio y a pesar de q vivimos en diferentes países hace años todavía tenemos esa conexión de las mejores amigas, q una simple llamada o mail nos alegra el día...cuento con ella incoldicionalmente y viceversa... es grandioso!

Carla Puchi

04 de marzo de 2011

Mejor tener una que valga un millon....a que un millon que no valgan la pena.... buenisimoo..¡¡¡¡¡¡

Max Hartmann

04 de marzo de 2011

Te apaño Karen. Yo soy de esos que les gusta mantener la amistad viva. mis amigos podrían pasar meses sin llamar y ni se arrugan. pero me he dado cuenta que siempre tiene que haber uno como nosotros, alguien que esté ahí pendiente del cuento, de reunir las amistades, generar juntas, etc... y el que no le pone onda, solito se quedará. saludos!

carito

04 de marzo de 2011

toda la razon, durante en el colegio todos son tus amigos, luego entras a la u donde forjas amistad con personas y como que los amigos del colegio los dejas de lado........cada uno en su mundo y peor cuando empiezan a pololear porque ni se acuerdan de los amigos (hay excepciones xd) Creo q los verdaderos amigos estan siempre, en las buenas, en las malas, en los carretes, en los funerales, y esos son los q hay q valorar y cuidar!!! :D besotessss

Ale

04 de marzo de 2011

Karen, no todas las personas son iguales. Seguramente yo sería de las amigas que no te llaman nunca (claro que no tan cara de palo como la de La Serena porque no te alegaría). De hecho a mis amigas del alma las veo muy poco, pero sé que están ahí y es recíproco. Por contraparte está mi hermana, llena de amigas, a las que ve por lo menos una vez cada quince días. Se juntan, hacen tecitos y otros panoramas, siempre juntas. He tenido amigas que me han demandado más tiempo del que estoy dispuesta a dar, se han enojado y se han alejado... No todos tenemos las ganas y la disposición de estar siempre, como en el colegio.

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