26 de 02 de 2011

En los brazos de un jovencito


Me detuve a mirarlo por un momento en el gimnasio. Yo dentro del agua practicando aeróbica. Él saliendo de la piscina con una minúscula zunga deportiva negra.
El tiempo se detiene en el momento en que él se retira la gorra y sacude su pelo negro semilargo mojado como si nadie lo observara. Escucho a lo lejos las indicaciones de mi profesora, la música de Coldplay y él comienza a secar su cuerpo, grande, alto, de una piel morena impecable. Me detengo a mirar su espalda y los brazos llenos de relieves musculosos que me dejan anonadada… Un Adónis para mis ojos hasta que gira… ¡es un niño! No debe tener más de 26 años y yo, una mujer de 36 lo miro como perro en carnicería. Me avergüenzo, me hundo en el agua para enfriar mis sensaciones, me pongo bien colorada y me muerdo los labios para no gritarle lo rico que está. Y lo vuelvo a ver, y es bello, y golpeo el agua por haber envejecido y no tener los 20 para haber agitado mis pestañas en búsqueda de su mirada… y me siento una vieja de mierda.

Él, que ni siquiera se ha dado cuenta que estoy, pues seguro para él somos las señoras que hacen gimnasia en el agua, pasa por delante de nosotras sin percatarse que cada una de las 15 mujeres que allí estamos, no podemos dejar de mirarlo. ¿Depravadas? Quizás, pero es inevitable. ¡Lo prometo!

Cuando ya estoy vistiéndome en el camarín, pienso en él, y sólo se me ocurren cosas pecaminosas que no vale la pena contarles aquí… Pero al pensar en mantener una relación con ese jovencito, salto de inmediato y digo ¡NO! Y es que al menos yo, jamás andaría con un lolito. Primero porque me daría vergüenza y, segundo, porque siento que no tenemos nada en común y no tendría qué conversar con él… Pero es mi opinión.

Porque Marcela puede sin ningún problema. Es más, está muy enamorada de uno que tiene 13 años menos y ella hasta se cree lola. Va a carrete de chicos de 20 y hace como que se divierte. Y ve como todos los amigos de su novio se curan a reventar, hacen carreras en autos, bailan en discoteques de niños y en el baño las niñitas la miran como mamá. Pero a ella le gusta. Tanto, que ha decidido casarse con él. PLOP!

Y me detengo a pensar en qué les llama la atención a las mujeres para poder no sólo llevarse a la cama a un jovencito, sino que también al altar. ¿Será tratar de retener la juventud que nos abandona? ¿Será la necesidad de seguir vigente? ¿Es tan normal enamorarse de un hombre tan menor?

Quizás soy prejuiciosa. Pero admito, es tentador.

8 comentarios

Karen

28 de febrero de 2011

Genial! eso es precisamente lo que digo. Yo no lo haría, pero conozco quienes lo hacen y son felices así. Besos

Ale

28 de febrero de 2011

Probablemente yo tampoco me sienta cómoda con uno menor, no lo sé, pero no encuentro que se vea feo, ni fuera de lugar. Si alguien es feliz ¡Qué bueno! Y si me hubiera tocado o me toca y soy feliz...¡Me importa cero lo que opine el resto! Jamás dejaría de lado una oportunidad de ser feliz porque alguien lo puede encontrar raro o feo.

Karen

28 de febrero de 2011

es definitivo... creo que soy machista!! :) Pero siempre son bienvenidas todas las visiones. Yo sigo prefiriendo los mayores. Me dan sensación de seguridad y protección. Con los menores, me siento fuera de lugar.

Karina

28 de febrero de 2011

Para el amor no hay edad!!!!!! seguirá viéndose feo a los ojos de la sociedad que una mujer ande con un hombre mayor mientras existan mujeres machistas. Porque nadie le dice nada a un hombre con una mujer menor. Creo que este tema ya se impuso y no le veo problema.

Paula Avilés

28 de febrero de 2011

voy a hacer un aporte romántico, que estoy conciente no aplica para todos los casos. Pienso que el amor es un encuentro de almas y mentes... por lo tanto no respeta edades. Siento que hoy mujeres y hombres se atreven más, sobre todo cuando ella es mayor, la novedad está en que hoy tienen menos pudor a mostrarse. Jóvenes enamorados de mujeres siempre ha habido o nadie recuerda "El niño que enloqueció de amor"? o "La Tía Julia y el escribidor?"

Ale

27 de febrero de 2011

¿Y qué es ideal? ¿2 años de diferencia?, ¿la misma edad?... Hay tantas cosas que influyen...un alemán de 18 años es mucho más maduro que un chileno de la misma edad. Prefiero mil veces a un tipo menor que haya salido joven de la casa de sus papás, que sabe lo que significa la responsabilidad de vivir solo, a un tipo un par de años mayor, como está socialmente aceptado, y que llame a su mamá para saber cómo debe hacer las cosas. Creo que la madurez no tiene que ver con la edad, sino con la experiencia.

Karen

27 de febrero de 2011

ahhh, es que tampoco estoy de acuerdo con que un cincuentón salga con una veinteañera. Para mí, opera la misma lógica...

Ale

26 de febrero de 2011

La respuesta es simple. No tienen prejuicios. ¿Qué te hace pensar que una persona menor que tu no tiene nada interesante que decir? He escuchado conversaciones de cuarentona que francamente, hacen quedar como Einsten a muchos de los chicos de menos de 30 que conozco. Creo que el amor no tiene edad y la mejor muestra de ello es que en Chile, si un tipo cincuentón se casa con una veinteañera, está bien, pero si una mujer de 40 se mete con uno de 30 es una degenerada. Reclamamos porque los chilenos son machistas, pero no nos damos cuenta de que somos nosotras mismas, las mujeres las culpables de que así sean!

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