15 de 11 de 2010

Belle & Sebastian en concierto

La de anoche fue de esas noches mágicas que son aún mejores cuando no esperas nada y terminas acostándote con el corazón contento. Y es que los domingos, para muchos, suelen ser por antonomasia un día para el dolce far niente, o sea, para estar guata arriba haciendo nada. No es que critique este delicioso estado, pero si me dan la oportunidad de cambiarlo por un buen concierto, salto de la cama como sapo. Y eso hice anoche. 20 hrs. en punto estaba yo ansiosa en la puerta del teatro Caupolicán esperando mi turno para entrar a ver a Belle & Sebastian, una gran banda escocesa – del circuito indie pop- que con sus siete integrantes hicieron deleitar a unas 3 mil personas que literalmente repletaron el teatro. Unos minutos antes Heineken, auspiciador del recital, nos había invitado a un grupete a disfrutar de unas chelitas bien heladas que hicieron más corta la espera. Y en entonces las luces bajas te indican que ellos ya están listos para comenzar.
“Parece una noche de baile”, fueron las palabras de bienvenida de Stuart Murdoch, lider de la banda quien no paró de bailar durante las dos horas de concierto, saltando en el escenario como si fuera una cama elástica. Abrieron con “I Didn’t See It Coming” y la voz femenina de Sarah Martin inundó el ambiente. De ahí en más se pasearon con autoridad por una batería de canciones de sus ocho discos editados integrando al público como nunca antes había visto que lo hiciera un grupo. Murdoch eligió al azar a 4 chicas (reconozco mi envidia) a quienes subió al escenario para hacerlas bailar, aplaudir al ritmo, abrazarlas, conversar y coronar todo con unas medallitas que les puso al cuello. Cuando las bajó, seguramente sintió en el ambiente la desilusión de muchos por no haber sido una de las cuatro personas elegidas, entonces mientras comenzaba una nueva canción, bajó él del escenario, se integró al público como si fuera uno más; recorrió todo el perímetro bajo del teatro, sin ningún tipo de seguridad o guardaespaldas (no es su estilo) dejando que los fans lo tocaran, abrazaran y besaban. Murdoch sólo se dejó querer. Un momento definitivamente íntimo y encantador, como cuando interpretaron casi acústicamente “Fox in the snow” con un teatro respetuosamente en silencio. Muy diferente a lo logrado por Stevie Jackson (voces y guitarra) cuando hizo corear a todos con unos uuuuuuuuuuuuuu al ritmo de “I’m Not Living In The Real World”, pura energía sesentera. Melodías contagiosas, arreglos exhuberantes, voces dulces que sólo demuestran que el pop sigue teniendo sentido, elegancia y categoría en la edad adulta. Definitivamente un concierto para recordar. Para los que no los conocen, les dejo el video de I Didn’t See It Coming, una canción que las hará comenzar con optimismo esta semana.

5 comentarios

fran

19 de noviembre de 2010

Y Juana, cómo estuvo ese recital en Baires?

Mary

17 de noviembre de 2010

¡Maravilloso el recital!. ¡Tan íntimo y cálido a la vez!. ¡Muy buen sonido en vivo!. ¡Además como el Caupolican es chiquitito era ideal!. Una lástima para los que no pudieron ir.

juana

15 de noviembre de 2010

ya me voy al luna park a verlos!!! luego les cuento... (buenos aires, arg)

nat

15 de noviembre de 2010

yo estube ahi . lo pase genial!!! si hasta nos invitaron a Glasgow ! a tomar unos whiskies y cafe !! increible , buen sonido , profesionales al maximo... no se que mas decir por que llenaria este espacio de elogios... espero vengan nuevamente...

Max Hartmann

15 de noviembre de 2010

Me encantó el post! Me arrepiento de haber negado la invitación por parte de un amigo...

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