13 de 09 de 2010

“La nueva monogamia: Te amo, pero ¿acostémonos con otros?”

Últimamente me he detenido a observar la difícil tarea que hoy representa comprometerse a ser pareja.
Por un lado, me encuentro con la fobia al compromiso, que llega a extremos sorprendentes para no concretar formalmente una relación amorosa. Algunos ejemplos: disfunciones sexuales usadas como estrategias de boicot y que se interponen en la evolución de la relación de pareja, “por lo único que no nos casamos, es por miedo a que “esto” no se solucione”. Y claro, cuando ambos asumen que comprometerse no es lo que realmente quieren, los resultados son mágicos en el tratamiento.
Por otro lado, están los que ven algo sencillo en acceder al “legal y sagrado” compromiso, que parece no implicar más que la firma de un papel y reentrar en una iglesia a la que probablemente no entraban desde la primera comunión.
También me he topado con parejas que efectivamente se comprometen porque “es el paso que venía”: pololear, salir de la universidad, empezar a trabajar, juntar plata y ¿qué más? ¡Ah! casarse. Es más sorprendente aún, cuando indagas en sus expectativas y te responden que no es una decisión “tan heavy”, ya que hoy con la facilidad con que vuelven a persignarse, redibujan la “mosca” en el finiquito de la relación.
Casos extremos, pero que despliegan de polo a polo una realidad que tiene que ver con los límites de ser pareja. Entre los que fueron ‘cazados’, como en los que se casaron por deporte, no es raro ver a terceros en la relación. Parece ser pan de cada día. No me refiero a ser swingers, sino a la imposibilidad de ser fieles, lo que me ha llevado a cuestionar la finalidad de la frase: “¿quieres casarte conmigo?”
¿Qué significa entonces involucrarse en un “proyecto de a dos”? ¿Qué se busca hoy en el comprometerse? ¿Será que renunciar a “terceros” ya no es implícito en el compromiso? ¿Si 8 de cada 10 matrimonios efectuados en un año en Chile termina en divorcio legal (no legal quizá llegamos a los 10) y en el 66% de los casos, la causa que motiva la ruptura es una infidelidad, será que ya nadie tiene ganas de “respetarse y cuidarse hasta que la muerte los separe”? (separadosdechile.cl) ¿No es una de las obviedades del compromiso pactar la exclusividad? ¿Si ya ni siquiera eso es asegurado por el matrimonio, cuál es entonces el sentido de esta “unión sagrada”?
Esther Perel, reconocida psicoterapeuta y especialista en parejas, investiga un fenómeno que denomina: “La nueva monogamia”, que sería: la integración del deseo exterior al seno de la pareja. Especifica en una entrevista realizada por un medio nacional en su visita a Chile: “En la medida en que vivimos cada vez más largo, la relación se convertirá en un continuo, ni abierta ni cerrada, pero donde todo es posible en su seno. Cada pareja debe negociar: una cena con una persona del sexo opuesto, una película porno o no saber nada de lo que hace el otro”.
Clarifica que no promueve la infidelidad, pero cree que hay que dejar de percibirla sistemáticamente como el síntoma de las dificultades de una pareja: “Tal vez hay que admitir que la pareja ha tenido una aventura porque la necesitaba y que su sexualidad tiene que ver con su soberanía. El gran tema es nuestra concepción del sexo en el seno de la pareja. ¿Por qué no reconocer que es un compromiso emocional más que un compromiso sexual exclusivo?”
La hipótesis se resume claramente en la pregunta que se plantea al final de la cita. O sea, elegir a alguien para compartir la vida, desde esta perspectiva, es elegir un continuo que me entregue compañía, estabilidad y tranquilidad pero que no necesariamente implica fidelidad sexual. “Te amo, me siento tranquilo/a y feliz junto a ti, pero a veces tengo ganas de “acostarme” con otra/o, y eso no significa que te quiera menos o esté insatisfecho/a”.
Esto claramente existe, sin embargo no como se plantea acá, todo es “encubierto”, por lo mismo, habría que sumar una nueva alternativa en el momento de dibujar la mosca en los papeles del registro civil: ¿usted desea comprometerse con la antigua o la nueva monogamia?
De todas formas es fuerte, pero tomando en cuenta la evolución social y sexual de la que hemos sido testigos últimamente, todo podría llegar a ser bastante normal. Perel da otros ejemplos: “Esto parece todavía inconcebible, pero no olvidemos que, hace menos de un siglo, era vergonzoso tener una relación antes del matrimonio, la homosexualidad se percibía como una enfermedad, la anticoncepción como una utopía peligrosa y la homo-paternidad como una tontería”.
A pesar de que la propuesta pueda ser atractiva desde la perspectiva de satisfacción inmediata del placer, temo que inevitablemente todo se reduzca al mismo problema que actualmente nos acongoja: ¿Qué pasa si conozco a alguien, aparte de mi pareja y aplico esta teoría y vamos al cine, a comer, nos acostamos de vez en cuando y me doy cuenta de que quiero que sea esa persona con quién quiero despertar, dormir, tener hijos, o sea, el continuo de mi vida?
En fin, enamorarse está fuera de nuestras manos y como expuso Helen Fisher en su visita a Chile el miércoles pasado, de un grupo de personas que practicaban sexo casual, pudo obtener que hay un 50% de probabilidad de enamorarse en tan sólo un encuentro casual, por lo tanto, hay que cuidarse en elegir un amante.

20 comentarios

Para Ti > “Me deseo”

27 de septiembre de 2010

[...] Lee la columna anterior // [...]

cata

18 de septiembre de 2010

pucha caii que me entretienen tus escritos, pero parece que hay alguien que insiste en atacarte, ajajaja. que de edad se podría ver en esta columna? qué consejo deja esto, sino reflexión? qué filtrarías de este artículo? me parece que la pendejería pasa por tratar de cagarse a otro gratis. Nati, a mi me pasó lo mismo, tengo 33 años, y jamás pensé que podría sr infiel, pero me casé y estuve esos 5 años más sola que nunca, .hay mujeres que pueden resignarse a eso para toda su vida, otras que prefieren buscar la felicidad. te felicito por eso, cuesta mucho, todo un bonus track social y familiar, pero la vida es tuya! asique hay que disfrutarla.

Nati C.

18 de septiembre de 2010

Guau Nere, increible tu columna, me toco en lo mas profundo ya que vengo saliendo de un matrimonio de apenas un anio y medio terminado por la infidelidad y muchos otros problemas mas, agregados a ella.... Es un tema super complejo la verdad, personalmente tome la desicion de casarme "para toda la vida", sin pensar jamas en la remota posibilidad de una separacion, y como caballo de feria, sin poder mirar para el lado....o al menos ese tipo de compromiso sentia... Pero que pasa cuando el "abandono" (y lo pongo entre comillas pk no siempre es intencional, como en mi caso que fue por trabajo) de tu pareja te hace sentir tan sola, como si el matrimonio fuera una tarea de "uno solo"....que terminas refugiandote en los brazos de algun "amigo oportunista" que justo estaba al lado y que fue tu "oreja" cuando quisiste empezar a desahogarte?? Lo digo con conocimiento de causa, y sin desconcer mi propia culpa en todo, obviamente...pero hay que tener claro, que muchas veces (en los casos en que la gente de verdad se caso "para toda la vida", y no como un simple juego de ninios) la infidelidad es culpa de los dos....del que "abandona" como del "abandonado"... Bueno...eso, me encanto tu columna Nere, te he leido varias veces, y nunca te habia comentado, pero como te decia, este tema me llego a lo mas profundo....un abrazo a la distancia de tu ex companiera de colegio jijiji (como pasa el tiempo!).... N. PD. Sorry por la ortografia, pero tengo teclado gringo, asique no tengo ni "enies" ni tildes...

carlita

16 de septiembre de 2010

bueno, me gustaría saber qué piensa la autora, no cómo sicóloga, sino como mujer. se puede hacer esto de verdad? estos temas, igual como todos los columnistas, los ponen para hacer ruido, porque son interesamtes y me encamta como tu los desarrollas, pero no creo que haya alguien que pueda llevar algo así. aunque la teoría sea de Perel (nosé que será ella, psicóloga?), es verdad? hay personas que lo hagan?

carlita

16 de septiembre de 2010

porqué japonés?

xabier

16 de septiembre de 2010

Me es muy dificil aceptar esto de los matrimonios abiertos, no creo que funcionen, estoy seguro que nadie que este casado y quiera de verdad a su pareja pueda estar tranquilo/a sabiendo que tu par anda por ahí pasandolo bien con otro/a, para que? si se supone que lo que tu quieres esta en tu casa, mejor solidifica lo que tienes en vez de andar probando porque al final te vas a quedar sin nada. Como viejo casado hace 30 años aconsejo no aceptar este tipo de relación. Lo que falta en ese momento con las parejas jovenes es COMPROMISO MUTUO

belen

16 de septiembre de 2010

perdón!.. jaja.. que edad tiene "la columnista".

belen

16 de septiembre de 2010

tantas dudas!, pero ni una con el tema este. "psicólogo clínico" ayúdame porfa!: 1. como saber cual de los millones de estudios son más o menos serios? 2. los psicólogos son supervisados?; 3. de donde salió la moda de los "sexólogos"; durará más? 4. quien tiene la responsabilidad de hacerse cargo de las carencias y obsesiones de un autor desconocido que da consejos en medios públicos? 5. simple curiosidad femenina; que edad tiene la comunistas? a fines de los 70 se decía que en el año 2000 todos estaríamos hablando japonés. sayounara!

SCG

15 de septiembre de 2010

quizas a la minoría de la gente le gusta sentirse amarrado a alguien... el resto no.

Psicólogo Clínico

14 de septiembre de 2010

De las parejas abiertas que he tratado y/o conocido, puedo afirmar con precisión que 9 de cada 10 termina en ruptura matrimonial si es que se cuentan lo que hacen. Los celos son parte natural de la constitución psíquica del ser humano y representan una emoción innegable que siempre estará presente en las personas, en mayor o en menor grado, dependiendo de su estructura caracterológica. La "nueva monogamia" es una quimera estadística tan grotesca como lo es la fidelidad para toda la vida. Y con quimera estadística me refiero a que un porcentaje muy bajo y excepcional puede ser constantemente fiel a su pareja o mantenerse en una relación "abierta" a otras parejas sexuales con pleno conocimiento de las actividades del otro. El sexo se ha transformado en una forma de descargar tensiones propias de la enloquecedora vida urbana, sometida a presiones de rendimiento y eficiencia. En la cama las mismas obsesiones por rendir y ser eficiente se observan por doquier, incluso en el prejuicio cognitivo de los sexólogos que muchas veces alientan a los pobres pacientes a mejorar su "rendimiento" como si se tratara de una empresa privada. hay clínicos que confunden gravemente su quehacer con el del psicólogo organizacional y pretenden mejorar la eficiencia sexual de la pareja abriendo nuevas "sucursales" para el intercambio sexual y promoviendo la exploración de nuevos horizontes dentro del "negocio". Esto realmente NO funciona. Será imposible que los afectos puedan llegar a ser una variable aislada dentro del proceso del experienciar humano. El "sexo sin amor" dura poco, si es que logra subsistir algún tiempo antes de que empiecen a aparecer las señales del inevitable apego. En caso contrario, el desgaste afectivo no tardará en aparecer, cuando la vida emocional del o de la Casanova empieza a fracturarse con la frustración o el embotamiento que el deseo satisfecho va dejando tras extinguirse la necesidad. La compulsión se instala entonces y empieza la frenética búsqueda del cariño y la estabilidad. En un mundo en donde hasta el amor se vende y se compra como en el supermercado, el matrimonio es un bien de consumo más y si no estás satisfecho puedes cambiarlo por otro o simplemente devolverlo a la tienda. Cuando la libertad aburre, probablemente se ha convertido en libertinaje. Y el exceso conduce al desgaste, el sinsentido y la abulia existencial. Probablemente nos demos cuenta cuando ya sea demasiado tarde. Saludos.

franny

14 de septiembre de 2010

lo mando a la m..... aunque no puedo negar que a veces las ganas matan!! y no porque no lo quiera, sino porque sólo una rica locura momentánea. pero es verdad lo que dice consuelo, es una desición. por algo se hace.

Rodrigo Olivares

14 de septiembre de 2010

Complejo el tema, y de darse como dice Esther Perel; dudo que sea algo que cualquiera de nosotros alcance a ver en nuestras vida. Si pasa, va a ser más adelante que esta generación. Pero en realidad, tan descabellada la idea no es; porque en esencia se trata de comunicación y confianza. La infidelidad no destruye por el acto en si, sino por el sentido de traición y perdida de confianza que genera. Y en ese contexto (con comunicación y confianza bien establecidas) prácticamente cualquier escenario se puede dar, desde parejas swinger hasta los que les gusta taparse de latex una vez por semana; son todos felices y tienen su sistema propio que les permite funcionar como parejas. Así que al final, quizás la idea tan revolucionaria no sea; solo una nueva variante. Lo que no es raro, si lo piensas bien; hace 300 años casarse por amor era una locura.

Consuelo

14 de septiembre de 2010

Interesante...no va hacia algo nuevo en realidad, pero lo nuevo es plantearlo abiertamente y declararlo una opción, una vez que se habla y, más complejo áun, se concepctualiza, se vuelve algo real y eso asusta a cualquiera. Probablemente la apertura de mente y los cambios de valores van en dirección a eso, en especial por la cultura desechable en la que estamos insertos, sería comodo estar con alguien que te de necesidades de amor y seguridad, teniendo al mismo tiempo placer, emocion y descontrol de una relación casual con otra persona. El problema está en que me parece poco factible en el tiempo, alguno de los dos se verá afectado por lo que es entregado a un otro que no es uno la pareja estable y que supuestamente ama. Hasta que punto esto podría durar? Si la relación extramarital continua, si aparecen celos, en fin hay una serie de conflictos internos que estarían presentes y que por este trato acordado en algún momento, esas emociones dolorosas se mantendrían ocultas. Creo que el ser humano siempre terminará ocultando algo a su pareja ya sea sea por no decir que no esta de acuerdo ya con aquel trato, porque generó sentimientos con lo que fue inicialmente solo una aventura, por tener una amante como se da hoy, etc. Mi opinión es que la relación debe basarse en la honestidad y decidir, siempre debemos decidir. Decidir a ser fiel a una persona porque la amas y porque optas por algo en lo que realmente crees, sino no tiene sentido alguno, entonces creo que es mejor no casarse o separarse para tener las libertades que quieres. Porque la gente tiene tanto miedo a tomar la decisión de estar con una persona y solo una persona? hasta donde llega el egoismo por no ser capaz de dejar una tentación. Esto me hace pensar que es el tipo de persona que piensa porque tengo que dejar de hacer algo que quiero? y cada vez esta mas lleno, porque abundan los individualismos, amar es entregarse al otro. Creo que nos olvidamos de eso y vemos la fidelidad y entrega como una debilidad o moralismo antiguo,como si estuviesemos privándonos de otras cosas, cuando lo que más hace feliz al ser humano es tan simple, pero al mismo tiempo tan complejo como amar y ser amado. Me parece que hoy en día las personas optan por lo más fácil para cada uno, que es adaptar las cosas a lo uno quiere y le acomoda, el problema es que en una relación de a dos están ambos involucrados y hay que ser valiente a optar por lo que uno quiere, si no te llena tu relación de pareja, arréglala, esfuérzate, sino puedes asume el fracaso y move on.

fran

14 de septiembre de 2010

ayy que fuerte. me imagino que esto se plantea como algo que ambos saben o no? porque sino sería lo mismo que pasa ahora. es raro, pero en verdad tantas cosas que antes eran raras hoy son tan normales, que no me extrañaría que esto se convirtiera en algo aceptado. pero es muy real eso que dices de que por mucho que sea abierto y salgas con otro, puedes terminar enamorándote del amante y ahí se va todo a la x.... muy buena, gracias.

Manu

14 de septiembre de 2010

Interesante tema para reflexionar antes de tomar decisiones que involucren a otra persona (pareja). Idealmente, coincidir en relación a la postura que se toma como equipo frente a la exclusividad de la relación, para no dañar a la persona que se tiene al lado. Éste en especial, siento que es un tema que afecta en lo profundo los valores familiares y de pareja. Me encantan tus columnas Nerea. Felicitaciones

pam

13 de septiembre de 2010

mmmmmmmm, no yo opino a la antigua una pareja y esclusividad obvio! podriamos dormir tranquilas pensando en que se puede enamorar de otra con quien se acuesta?? nos volveriamos locas sencillamente.

milita!

13 de septiembre de 2010

yo la verdad no comparto mucho con esto de la "nueva monogamia" para mi el casarse es asumir un compromiso de querer estar con al persona que amas por el resto de tu vida y si quien no mira para el lado de vez en cuando? pero de ahí a querer acostarse con otra persona es porque a lo mejor no escogiste al adecuado! la verdad para estas cosas soy como media antigua quizás pero para mi mirar para el lado no quiere decir que me quiera acostar con otra persona, puedo encontrar atractivo a otra persona definitivamente si, pero de ahí a querer acostarme!? jamas... para mi no es solo sexo es una unión que haces con alguien a quien amas de verdad, también he tenido parejas sexuales casuales y ha sido la peor experiencia.... tener sexo solo por tenerlo parece que no fue de mi gusto, no hay nada mejor que hacer el amor con la persona que tu amas!

Dan

13 de septiembre de 2010

Nere, muy bueno el tema, se hace complicado tratarlo, pero tu manera de escribirlo, analizarlo y desarrollarlo se hace más fácil e interesante. Rucia, me encantó nuevamente tu columna, creo q a muchos y muchas se nos pasa esta posibilidad por la cabeza alguna vez en la vida o varias, pero llegamos al gran punto de la infidelidad y ese es otro tema complicado, en sí, siempre hay algo que complica el estado de pareja o amante...creo mejor, antes de elegir una buena pareja elijo un buen amante que logre ser una buena pareja... Felicitaciones!!!!

Rodrigo Jarpa

13 de septiembre de 2010

muy buena columna como siempre nerea. me gusta ti forma de desarrollar el tema. perel plantea cuestionamientos a lo "normal" bastante interesantes y paradojas en relacion al deseo que pueden generar ruido en un principio pero que finalmente estan llenas de sentido. destaco lo que planteas en relacion al "continuo de la vida": seguir perpetuando, compulsion a la repeticion, condicionamientos o como se quiera. saludos

Lorena

13 de septiembre de 2010

Buenìsimo el tema y complicado... La infidelidad, un tema complicado, creo que no existe la persona que por naturaleza quiera ser fiel en su vida porque todos sentimos atracciòn por otros aùn estando en pareja, nosotros tenemos la opciòn de ser o no ser infiel, y quizà sea algo tan atractivo porque es algo prohibido y que no se grita a los 4 vientos, si fuera algo comùn y corriente tener relaciones con otros mientras estas en pareja no se si serìa tan tentador... He sido infiel y mi conciencia no me ha dejado vivir en paz hasta que he tenido que confesarlo y despùes de eso me he dado cuenta que no cambiarìa a la persona que engañè, es como que reforzò la relaciòn, y no le doy importancia porque realmente no la tiene para mi, pero por alguna extraña razòn cuando es al revès y me son infieles me cuestiono la vida entera sobre " la otra" y si era mejor que yo, mas linda, blabla... y no vivo tranquila...... Creo que si fuera algo comùn y visto no tendrìamos la confianza para formar lazos verdaderos...

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