16 de 08 de 2010

Sexo: ¿Comida rápida o restorán gourmet?

Hay frases que nos dan luces sobre la forma en que cada ser humano vive y siente su sexualidad. Algunas palabras que refieren al sexo conceptualmente: “hacer el amor”, “tener amorcito”,  “tener sexo”, “tener relaciones”, “tirar”, “follar”, “pisar”, entre otras.
Es interesante escucharlo en las parejas que llegan a la consulta. Ella refiriéndose al acto como “hacer el amor” y él expresándolo como “tirar”. Estas manifestaciones dan ciertos destellos sobre cómo cada sujeto vive su experiencia erótica desde diferentes perspectivas e incluyen en ella valores o emociones, que no necesariamente ambos comparten o buscan compartir mediante una relación sexual.
En muchos casos, sucede que se logra un complemento armónico, donde la sexualidad de la pareja se mueve alrededor de “follar” y “hacer el amor”, y obtenemos una estabilidad en la vida afectivo/erótica, que muchas parejas anhelan tener.


Hace algún tiempo, en terapia, conversaba con una pareja que llega a verme por una disminución del deseo sexual por parte de ella. Mientras me relataban su historia y más precisamente su historia sexual, ella me pregunta si puede explicarme lo que le sucede, mediante una metáfora. Accedo interesada y me dice: “A mí me encanta la comida, me encanta ir a comer y cuando como, le pongo absolutamente toda mi atención al acto de comer. Me gusta muchísimo el Mc’Donalds, pero prefiero mucho más, hacer hambre, esperar todo el día, arreglarme, sentirme bonita, reservar, ir a un restorán rico, y deleitarme con una comida gourmet en un ambiente perfecto. Esto no quiere decir, que no me guste la comida rápida, pero siento que él, sólo quiere Mc’ Donalds”.
Es fuerte darse cuenta de que a momentos, las parejas llegan angustiadísimas a la consulta porque no tienen el suficiente o la calidad de sexo que “deberían” tener, y muchas veces ese “deberían” está absolutamente influenciado por factores externos (revistas, amigos, películas, internet) que ni siquiera les acomoda como pareja.
¿Cuál podría ser el problema de no lograr integrar el sexo con el amor en una relación de pareja estable? En otras palabras ¿qué podría conllevar que un miembro de la pareja, quiera sólo comida rápida y el otro sólo comida gourmet?
Se da mucho en el género femenino, que tienen la visión del sexo como algo “animalesco” y esta percepción genera una incapacidad de flexibilizar respecto al cómo, al donde y al cuando es pertinente tener relaciones. De cierta forma, se remite a no permitirse disfrutar o vivenciar la sexualidad como algo propio, para mí, donde puedo comer un Mc’Donalds sin culpa y disfrutar también de una cena gourmet al otro día. Muchas viven su sexualidad para el otro, y, por lo mismo, siempre intervengo cuando escucho la clásica frase de: “le corté el agua” o “está castigado”. ¿Por qué NO tener relaciones sexuales es un castigo sólo para él? Si partimos desde esa premisa, claramente es difícil disfrutar de un Mc’Donalds.
Respecto al género masculino, me ha tocado ver últimamente que la incapacidad de integrar el sexo y el amor se ha manifestado en la forma en que muchos hombres eligen pareja. He quedado perpleja cuando escucho que se casaron con “la mamá para sus hijos”. Y claro está, llegan a la consulta con una inhibición del deseo sexual, ya que son incapaces de ver a su mujer, como mujer. Y manifiestan una inseguridad enorme cuando hablan de las mujeres  que los “vuelven locos”, ya que casarse con una de ellas podría haber sido peligroso. Volviendo a la metáfora, la comida gourmet se come en la casa, y el Mc’Donalds por fuera.
¿Qué podemos concluir entonces?
1.- Para que sepan, los seres humanos somos los seres más hipersexuados del reino animal: los animales no tienen relaciones cuando hace frío, cuando hay algún depredador cerca, cuando están enfermos, cuando tienen hambre o cuando la hembra no está en celo. Dejemos de comparar el sexo como un acto animal, ya que somos nosotros mismos los que tenemos relaciones hasta con un león suelto alrededor.
2.- Para una buena relación de pareja es ideal ser capaces de integrar ambas cosas, de generar códigos que le muestren al otro cuando tengo ganas de algo rápido y pasional (un quickie sex) o algo preparado, con un ambiente romántico y que ambos esperaron toda la semana. El preocuparse día a día de cómo lograrlo, es lo que entrega la motivación de llevarlo a cabo.
3.- ¡Quizá deberíamos probar llevar un Mc’donalds y comerlo en el restorant gourmet!

*Nerea de Ugarte López es Psicóloga con Magíster en Psicología Clínica y especialista en Sexualidad Humana. Pertenece al Equipo Terapéutico del Centro de Estudios de la Sexualidad de Chile, al Staff de Profesionales de la Clínica Ciudad del Mar de Viña del Mar y Psicóloga del Equipo de trabajo de la Fundación Chile Unido. (nereadeugarte@gmail.com).

25 comentarios

Rodrigo Olivares

27 de agosto de 2010

De hecho los delfines tambien lo hacen por placer. Y no digo que tenga que ser siempre para reproducirse (de hecho no lo es), solo digo que ahí nace el instinto básico; como es logico que sea en todas las especies, independiente de cual sea. Igualmente logico e instintivo es que sea agradable, sino la reproducción no se haría. Entonces negar ese componente inicial que tienen todos (hombres y mujeres), está mal desde el comienzo. Como todas las cosas, conocer los componentes tal como son, siempre ayuda. Con eso se les puede dar la importancia que tienen, a veces más de la que se percibe; o en este caso, menos. Porque que sea una "función básica reproductiva" es lo secundario aquí, o no? Pero eso no quita que lo sea.

Nerea de Ugarte

19 de agosto de 2010

Me alegra que les haya gustado el tema. Me tomo de las palabras de Rodrigo O, para diferenciar el placer de la reproducción. Estimado, gracias a las patillas anticonceptivas las mujeres pudimos recién apropiarnos de nuestra sexualidad y comenzar a disfrutar del sexo como un acto placentero, sin necesariamente pensarlo para procrear. Y los únicos animales que "aparean" por placer, aparte del ser humano, son los bonobos (el mono que más se asemeja al ser humano). Dolcediva, aparte de considerarte la marca de lencería más sexy y femenina de chile, estoy absolutamente de acuerdo con lo que postulas. El tiempo y el espacio son dimensiones importantísimas dentro de la sexualidad, precisamente porque para ambos hay que tener disposición y ganas; "para que la Toyotomi caliente todo el invierno, yo tengo que pararme, a pesar de estar muy calentita y cómoda, e ir a comprar parafina. Si me quedo acostada, probablemente el bombero de Servicentro no me la va a traer, echarla al aparato, prenderla e irse. Soy yo la que tengo que hacer ese trabajo". O sea, dispocición y ganas para darse el tiempo y el espacio de sentir. Gracias por sus comentarios y nos vemos en algunos días para conversar acerca de la Nueva Monogamia.

Catalina

19 de agosto de 2010

Mc D, comida casera, platos gourmet....todas las anteriores! y cuando estamos muy adictos a una, buscamos la otra...receta para mantener el deseo!

garbiñe

19 de agosto de 2010

Muy buena la analogia, ya que considero que es muy factible en una relacion estable de pareja sentir a veces las ganas de tener sexo solo por sexo , y otra veces sentirse amada acariciada y protegida en una relacion, es mas considero que esas instancias le dan un incentivo y liberan de una monotonia a una relacion.EXELENTE NEREA como siempre tus articulos dan generalmente siempre en el clavo. SIGUE ESCRIBIENDO.

Griego

19 de agosto de 2010

Me quedo con la invitacion que dejaste abierta... llevar el Mc'Donalds y comerlo en el restaurant Gourmet!!! mmm o comer en el restorant gourmet, con toda dedicacion pero a lo mc'donals!!! juntar las las comidas es lo mejor

SCG

19 de agosto de 2010

Felicitaciones! Muy buena analogía! Siempre escribes cosas muy interesantes.

Manu

18 de agosto de 2010

Me encantó, muy aguda y certera felicitaciones Nere!!!!

DOLCEDIVA

17 de agosto de 2010

Super clara la analogía y aprovechándo la misma, me pregunto... si las condiciones de vida urbana a la que nos sometemos día a día, nos llevan, por un lado, a consumir cada vez más McD. dónde satisfacemos el hambre pero hay cero nutrición, o por otro la alternativa es, Gourmet, comida mejor preparada y más nutritiva, pero ajustada a la vida rápida y adaptada a las exigencias del estrés, ambos gustos adquiridos... Que sucede entonces con la comida casera, con la entrada, segundo y postre...con aguita o café para la sobremesa. Con esto quiero decir, qué pasa con la calidad del tiempo que compartimos en pareja, no es esto también parte de nuestra vida sexual, podemos siempre erotizarnos al instante y quedar satisfechos con McD. o sentirnos consentidos con un plato Gourmet, sólo porque viene decorado con hojitas de menta, y de ahí conseguir el tan mentado equilibrio???... quizás es la comida casera la que podría conducirnos al equilibrio entre McD y Gourmet... De vez en cuando tomarse el TIEMPO para la entrada, segundo, postre y sobremesa!!!

xabier

17 de agosto de 2010

Buenisima tu columna (como siempre), yo casado hace casi 30 años me encantan y nos encantan los McDonald’s, pero mucho mas la comida gourmet, estoy seguro que las dos tipos de comidas son perfectamente compatibles dependiendo del día, el momento, el ambiente y las circunstancias. Besos

ale

17 de agosto de 2010

como siempre no me dejas de sorprender tus columnas

carla

17 de agosto de 2010

placer culpable... o no tanto !!! me gustó notable

Cristobal

17 de agosto de 2010

y el arroz con huevo?

Rodrigo Olivares

17 de agosto de 2010

Mal, en el momento que dejamos de aceptar el sexo como un acto animal; perdimos todos, y en grande. Porque esencialmente es eso, un acto instintivo para reproducirse. Entonces lo que parece más lógico de hacer es aceptar ese hecho, y desde ahí ver lo que nos hace diferentes de otros seres. En el fondo, no es un problema de comunicación el que se plantea? Por un lado, el hombre en este caso lo enfoca como algo netamente animal, sin ningún trasfondo o implicancia. Y por el otro, ella lo trata como si cada vez que entran a la cama es una experiencia transcendental, casi etérea. O sea, convérsenlo y relájense; lo más probable es que la mayoría de las veces un punto intermedio deje a ambos contentos. Aunque la idea de un McDonald’s en un restaurant gourmet no es mala, o hacer un sándwich gourmet tampoco suena mal.

Nicolas

17 de agosto de 2010

Me gustó muchísimo, muy interesante el tema.

peli

17 de agosto de 2010

Franco, responderé yo por la columnista. Mc' donalds, Mc' donalds, Mc' donalds, Mc' donalds, Mc' donalds, Mc' donalds, Mc' donalds. y todos esos, agrandados al máximoooooooo con un mc flurry de postre!!!!

jp

17 de agosto de 2010

excelente. "...He quedado perpleja cuando escucho que se casaron con “la mamá para sus hijos”...." muy verdad, cuanto tipo inseguro se enamora de la mina partner, rica y media loca, pero se cagan de miedo por puros inseguros! seguro serían mucho más felices que con la chica virginal que lo mira feo a la segunda piscola! yo tengo a mi loquita caliente y estoy más feliz que nunca! wenísima columna nerea de ugarte.

Rodrigo Jarpa

17 de agosto de 2010

muy bien nerea- un gusto leerte como siempre. saludos

Leslie

16 de agosto de 2010

Pedro U. Agosto 16th, 2010 at 5:33 pm Buenisima analogía - Entretenidisima redacción - Precisa información - Recomendadísima columna ------ coincido con él!!!

pam

16 de agosto de 2010

me encanto

Carolina

16 de agosto de 2010

Muy buen tema, para mi gusto, ambas opciones son necesarias, disfrutar del Mc Donald le da el toque, sabor, en cualquier parte vas a quedar bien con uno de esos y para los momentos de tranquilidad y clara dedicación lo gourmet es bienvenido...que se "coma" lentamente, bien degustado y paladeado...reposado si se quiere..ambos son entretenidos mientras "los comensales" lo hagan así, sino el banquete no tendrá ningún brillo....ni el gourmet ni el Mc...sin ganas de comer es nada....

ana

16 de agosto de 2010

buenisimo nerea, cada día escribes cosas mas interesantes me encantan tus columnas!! te felicito!

Sharon

16 de agosto de 2010

felicitaciones muy buena columna!!! y siguiendo con la analogía....ambas!! de todas maneras, no hay nada mejor que la combinación, prefiero muchas veces la comida Gourmet, pero a veces el McDonalds te entrega cosas que el Gourmet no te da, es sólo cosa de aprender a disfrutar las dos.

Franco

16 de agosto de 2010

Nada susceptible de ser degustado con placer es descartable.....todo tiene su tiempo y momento....ahora me gustaría saber que opina la columnista si existe abuso de MC Donlads...onda Super Sieze Me....que aconsejas rubia????

Rena

16 de agosto de 2010

Desde la analogía... Nada como una buena comida de restorán gourmet: una exquisita entrada, que te haga anhelar el plato de fondo... Por otro lado, hay que decir lo bueno que es comerse un Mc’donalds con desesperación: juntando 5 o 6 papas en la boca y después desaparecer el sándwich en 3 mordiscos! Ambas cosas se disfrutan de igual manera, saciando la apetencia de turno. Saludos. !

Pedro U.

16 de agosto de 2010

Buenisima analogía - Entretenidisima redacción - Precisa información - Recomendadísima columna

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