02 de 11 de 2009

Fumar o no fumar…

 

Hace un par de años, una entrevistada fumaba un cigarro tras otro. La debo haber mirado con una cara muy inquisitiva porque sin mediar comentario alguno, antes de encender el último cigarro de la entrevista, se excusó diciéndome que era la única manera de no engordar. ¿La verdad?, encontré medio patética la escena. Primero, porque si ella quería fumar cien cigarros al día, era cosa suya y al justificarse, sólo admitía que estaba haciendo algo incorrecto. Segundo, porque creo que existen métodos más sanos para mantener el peso. Y tercero, porque el olor desagradable que se sentía al estar cerca de ella era tan desagradable que ahuyentaba más que cualquier nivel de sobrepeso. Ella era un ejemplo claro de los miles de fumadores que no lo quieren dejar, por las razones que sean. Pero hay otro grupo que hace de todo y no lo logra, para ellos es es este post. Son unos mini consejos, que lejos de los parches y sesiones de hipnotismo, junto a las ganas, pueden dar resultado. Aludiendo nuevamente a mi entrevistada, efectivamente el cigarro estimula el metabolismo, por lo tanto, al dejarlo se hace más difícil quemar calorías. Una excelente solución es reemplazar el vicio por ejercicios aeróbicos como caminar, nadar o andar en bicicleta porque además de quemas calorías, bajamos la ansiedad y favorecemos nuestro corazón, que seguramente se ha visto diezmado por los años de humo y nicotina. Es sabido que los fumadores tienen un déficit de Vitamina C, por lo que es saludable comer alimentos que la contengan, de esa manera hacemos que nuestra dieta sea más saludable y a la vez, recuperamos los elementos perdidos que son necesarios para nuestro organismo. Por último, si el asunto no es sólo de peso, sino de calmar la ansiedad, además de volcarse a la actividad física, en momentos de angustia, es mejor mascar chicle sin azúcar o tomar infusiones calientes de hiervas preferentemente calmantes, aunque el líquido caliente por sí solo relaja. Haz la prueba, nada se pierde!

3 comentarios

Paula Avilés

03 de noviembre de 2009

Síiii dejar de fumar es difícil.... pero creo que es como hacer dieta una vez que entras en vereda lo haces... lo malo no tiene efectos visuales tan luego como bajar de peso. Vamos que se puede!

Ale

02 de noviembre de 2009

Debe ser horrible porque yo fumo y soy de las que no lo quiere dejar. Una vez lo hice por cuatro años y fue de puro hipocondríaca, pero así como lo dejé, volví. Ánimo, tu puedes!!!!

Fran

02 de noviembre de 2009

Uf estoy en eso Ale, y pucha que cuesta, llevaba 15 años fumando seguidamente y tuve que dejarlo de un día para el otro. Reconozco que me sientro más "orgánica", pero las ganas de fumarme mi puchito en ciertas ocasiones.... ni hablar, así es que voy a seguir estos conseguillos.

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